

Son las 11:25 de la mañana, estoy tumbado en la cama cansado de haber tenido un intenso sueño, noto que el frío entra por la ventana, pienso "
Me tengo que levantar" mi cerebro quiere pero mi cuerpo no le hace caso, simplemente por que se está muy bien dentro de las sábanas. Haciendo caso a mi cerebro me levanto veo que hoy va a ser un día muy duro, mi familia ha desaparecido cada uno con su vida, me dirijo al baño para hacer una tarea que cada mañana la cumplo como si tuviera un reloj en el cuerpo que me lo indica, me miro al espejo pienso "
que hago aquí no quiero estar en esta situación", a todo ésto termino mi tarea mientras me lavo las manos y la cara.
Enciendo el ordenador, como otro día no se enciende, espero pero como si estuviera muerto, digo "
bah, ya se encenderá". El estómago me ruge, me dirijo soñoliento hacia la cocina, miro no hay nada, unas tristes galletas es lo que elijo para celebrar mi desayuno.
Me tumbo en el sofá, no estoy muy a gusto las galletas no son las mejores que hay en el mundo pero han calmado el rugido de mi estómago, enciendo la televisión, paso los canales 1,2,3 etc... de los canales que hay dan siempre las noticias, no hay ninguna que me agrade, simplemente es que no hay nada agradable , secuestros, muertos, o sectas satánicas robando a unos chiflados, a veces no entiendo la gente como puede ser tan
inútil como para creer en esas cosas, es mi opinión claramente. Me levanto con media galleta en la boca, voy a ver si el ordenador se ha encendido, veo que si, que suerte la mía ya puedo escribir lo que he echo en estas dos horas.
Por ahora mi vida no es muy interesante, a ver si me ocurre algo mas hoy.